Hacía años que no me daba una vuelta por este castillo, tan empolvado y abandonado que está.
Después de una buena limpieza, quitar las telarañas, limpiar las almenas, remendar las torres y las bóvedas, dar una sacudida a los muebles y una desbrozada de los jardines, huertos y alrededores.
Escribir es un placer, que pocas veces nos damos el gusto de hacer. Por infinidad de excusas: falta de tiempo, por no tener ideas en la cabeza, falta de lectores y seguidores.
La nostalgia de iniciar un proyecto, los recuerdos del pasado de escribir lo que me gusta y lo que me disgusta, la memoria de un buen amigo Q.E.P.D, el tiempo que se ha colado desde mi primera entrada (hace 11 años, casi 12) donde la ilusión de este castillo y sus hazañas me hizo escribir las primeras líneas. Pero la inconstancia y dejadez que ha caracterizado mi vida llevaron a la oscuridad este proyecto, que hice con toda la ilusión de escribir.
Espero que esta vez no sea llamarada de petate, y comenzar lo que hace años dejé iniciado.
En este tiempo de Cuaresma, hay mucho para platicar, meditar y explicar.
Nuestro Señor Jesucristo nos manda: rezar para no sucumbir a la tentación (Lucas 22, 40); hacer penitencia, ayuno para no perecer (Lc 13, 5); hacer obras de caridad y limosnas para no ir al fuego eterno del infierno (Mt 25, 34-46). Confesar nuestros pecados y recibir su cuerpo y su sangre (Juan 20, 22-23; 6, 5).
Saludos y buen tiempo.
Una canción que dedico al amor de mi vida, mi esposa Mari.
https://music.youtube.com/watch?v=LUBBBaThZu4&feature=share
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